Hace poco más de quince años organizaciones sociales, de derechos humanos, juveniles, sindicales, legislativas y civiles, comenzaron a formar lo que hoy se conoce en Argentina como el Foro por los Derechos de la Niñez, la Adolescencia y la Juventud de la Provincia de Buenos Aires. Este ámbito forjado casi de manera improvisada, se extendió actualmente hacia otras provincias del país, sobre todo en sus ciudades neurálgicas.
A lo largo de sucesivos debates, discusiones y tironeos políticos, docentes, abogados, administrativos, gremialistas, comunicadores, niños, jóvenes, madres, padres, han bregado pro cambiar la Ley de Patronato, cuya vigencia data de la última Dictadura Militar en Argentina (1976/1983). En dicha legislación se nombra a los ñiños bajo la categoría judicial de "menores", implicando bajo este término la penalización de la infancia.
En la Ley de Patronato se instiga a la Justicia a tomar con los niños en situación de pobreza, en situación delictiva e incluso penal, los mismos términos legales. Esto es, conducir a los pequeños al encierro, a la reclusión en institutos de menores, a estar encarcelados por haber nacido pobres y no poder criarse dignamente con sus familias, o bien, por haber cometido un delito. De manera tal que se viola la Convención Internacional por los Derechos del Niño, a priori en la constitución de dichas leyes y a posteriori en su aplicación tácita.
Desde el Foro de la Niñez, como se lo nombra usualmente, plantearon modificar la Ley de Patronato. A través de largas discusiones y debates presentaron el proyecto de Ley 13.298. Esta ley se aprobó en el mes de febrero de 2005, pero prontamente los diputados definieron que algunos detalles eran inconstitucionales. Los artículos de la nueva Ley (13.298) proponen la Protección y Promoción de Los Derechos de los Niños, Adolescentes y Jóvenes.
Hasta el momento la implementación de la nueva ley está frenada. Desde el Foro se insta a promover los cambios beneficiosos que ésta trae consigo.
Para ello realizan masivas actividades y jornadas de difusión, de movilización, de discusión, para que la sociedad conozca qué y para qué se quiere cambiar la ley de Patronato.
Un texto difundido por el Foro dice:
"Quienes soñamos con un mundo mejor para nuestros niños, adolescentes y jóvenes, tenemos la convicción que con horizontes claros podrán volver a florecer las rayuelas, los fulbitos y las carreras de bicis. Soñamos que la risa será un derecho, un derecho tan básico como comer, ir a la escuela o estar sanos.
Quienes soñamos con este mundo somos conscientes que todas estas posibilidades serán el resultado de la lucha organizada, de nuestra capacidad de construir puentes que tiendan a que la ley 13.298 no quede en letra muerta sino que efectivamente se cumpla.
Esta Ley destierra la concepción tradicional de menores, incapaces, tutelados y asistidos. La Ley 13.298 les confiere el status de sujetos plenos de derechos. Quienes integramos este Foro sostenemos que no debemos protegernos de los llamados menores, por el contrario, "proteger a nuestros niños, adolescentes y jóvenes", y escuchar sus voces".
La nueva Ley constituye a los niños como sujetos de derecho.
Si la nueva ley es tan buena, ¿por qué no se aprobó aún? Probablemente porque implica trabajo para los políticos y para el sistema judicial argentino. Porque supone terminar con la negligencia de no querer ver que los chicos sufren en los Institutos de menores, lugares donde en vez de crecer y aprender, sobreviven. Lugares donde están alejados de sus familias y de un entorno sano.
La Ley 13298 implicaría sacar a los chicos de esos Institutos, de esos encierros infructuosos y sinsentido; y trabajar con ellos desde el contexto en que viven, villas de emergencia, barrios carenciados, con un grupo interdisciplinario conformado por psicólogos, asistentes sociales, médicos y abogados.
A su vez, se desmebraría un sistema corrupto, imbrincado hasta lo más hondo de la justicia. Se deberán capacitar a los trabajadores de los institutos y demás estamentos, para trabajar en conjunto.
"Quienes sabemos que en nuestro país el 70% de los niños pertenecen a familias que viven debajo de la línea de pobreza, algo diferente a lo hecho debemos hacer para que la sociedad sea efectivamente promotora de sujetos. No apostar fuertemente a esto va a implicar que cada vez más niños, adolescentes y jóvenes sean vistos como un potencial peligro siendo una vez más, víctimas de la violencia en todas sus formas."
En diciembre de 2006 sobrevoló la esperanza de que por fin aprobaran la ley, pero la esperanza siguió de largo. Sin embargo, el Foro no baja los brazos. Menos ahora que está a un paso de que se apruebe la 13298. Y ahí estará el desafío: trabajar para que a cada niño se les respeten sus espacios, sus Derechos, sus tiempos, sus familias, sus amigos.
Para más información y para brindar apoyo, no dudes en comunicarte a:
Foro por los Derechos de la Niñez, la Adolescencia y la Juventud.
foroninez_bsas@yahoo.com.ar
Tel: ( 0054- 0221) 4242243/ 4244177
Calle 1 N° 1419 - CP: 1900 - La Plata.
Viví en La Plata. Una ciudad cuadrada y torcida, características habituales de muchos de sus habitantes que pueden combinar ambas características o una por vez. Ahora estoy en Montevideo, una ciudad de la que me vuelvo a enamorar cada día, gracias a su Rambla y su aire de mar. Soy una Santa en Remera, alguien que vuelve sin amor por amor, una y otra vez. En este blog quizá paseen por los pensamientos que trae tanto aire viciado entre tilos, smog, diagonales y río-mar.
miércoles, 28 de febrero de 2007
martes, 26 de diciembre de 2006
Tragar. Digerir. Escupir
Mi ciudad se traga gente.
Desaparece.
No está.
Mi ciudad confunde. Marea. Te pierde.
Mi ciudad se traga gente.
No distingue en edad. Pero las elige por convicciones, clase social, lucha, dolor.
Mi ciudad tiene en su cementerio tumbas NN... y fuera del cementerio también.
El misterio por su desaparición no es por qué desaparecieron, sino "¿Dónde estáN?".
Dónde está Miguel?
Dónde está Julio?
Dónde está el pibe que pide en la esquina?
Dónde está el viejito ése que se cubría con cartones en la plaza?
Dónde están los desaparecidos?
Se perdió su huella en el calabozo de la comisaría, en el centro clandestino de detención, en la calle, en sus casas, en esta prisión.
La labor de sus manos han sido coartadas por las esposas que los han atado a su destino fatal.
Dónde está Videla?
Dónde está González Conti?
En sus cómodas casas... o quizá dando un paseo por el barrio, disfrutando sus prisiones domiciliarias.
Dónde está Pinochet?
Dónde está Massera?
Dónde está Galtieri?
Muertos. Enterrados. En una tumba. Con Nombre - Flores- Honores.
Vergüenza.
Dónde está Etchecolatz?
En una prisión común.
“Unos 9 mil efectivos de la Policía bonaerense que se incorporaron antes y durante la última dictadura militar continúan en actividad. Así lo confirman los legajos enviados por el Ministerio de Seguridad al juez Federal Arnaldo Corazza en el marco de la causa que investiga la desaparición de Jorge Julio López. Entre los legajos enviados a la Justicia figura el del Superintendente de Investigaciones, Roberto Silva, al frente de la búsqueda del albañil. Los organismos de derechos humanos piden que todos sean investigados”, sostienen diversas fuentes periodísticas. (Agencia Pelota de Trapo, 21/12/06).
A López lo busca quien se lo tragó. Devorar a quien luchó parece ser el menú principal de los genocidas.
La memoria hace regurgitar el dolor, la injusticia, la impunidad.
La lucha, la insitencia, el tezón, causan indigestión a los tránfugas, corruptos y asesinos.
Están más entre nosotros de lo que parece y sin embargo no detiene nuestra marcha.
Quienes más fueron golpeados, más insisten en devolver el golpe de manera pacífica. A quienes más les han gritado, más responden con la voz baja y calma, ellos saben que no tienen que andar gritando sus ideas, porque éstas son válidas en el diálogo cotidiano, en el discurso de todos los días.
Quienes creemos que enloquecen en el camino, en verdad están abriendo las puertas que nuestro desconocimiento no quiere abrir.
La Coordinadora contra la represión policial e institucional, CORREPI, informó que la brutalidad de las fuerzas de seguridad durante la actual presidencia de Néstor Kirchner “se acentuó como en ningún otro gobierno posterior a la dictadura, tanto por la cantidad de asesinados en los barrios, como de procesados y presos por causas políticas”, sostuvieron los integrantes de la organización.
Los asesinados son pibes pobres. Una repetición del molde impuesto por los que concentran riquezas en pocas manos. Hace tres décadas atrás, los mataban por revolucionarios, ahora los convierten en delincuentes y también los aniquilan. Según la doctora Verdú, "la represión policial e institucional se usa como herramienta de control social que se descarga básicamente sobre los jóvenes pobres de los grandes conglomerados urbanos; es decir, los que más razones objetivas tienen de rebelarse por el tipo de vida que llevan". Agregó que "hay una tendencia muy frecuente de presentar estos casos como enfrentamientos en el marco de hechos delictivos reales o inventados, donde los muertos aparecen imputados por delitos que no cometieron".
Criminalización de la pobreza y de la protesta social. Denuncias de gatillo fácil y violencia institucional.
La violencia institucional no es sólo matar de un tiro en la nuca. No es sólo reprimir en calabozos y celdas.
Es dejar morir de hambre, dentro y fuera del encierro. Es detener sin sentido, nomás que por el placer que les debe causar a los represores ver encerrados a los que saben indefensos, olvidados.
Violencia es que el gobierno se regodee del bendito superávit del 9,3% del último mes, mientras las niñas y niños mueren de sarampión y tuberculosis, y son encerrados en institutos de menores sin haber cometido delito al´guno, por "prevención".
Violencia es que del Presupuesto Nacional sólo un 15% se destine a la Salud y un 13% a la Educación, mientras 2247 millones de pesos son destinados a subsidios del gobierno a las empresas de transporte privatizadas, para que luego los trenes descarrilen, los pasajeros sean trasladados como ganado, los asientos tengan sus resortes al aire libre, los guardias de seguridad sean cómplices de lso chorros en cada vagón. Las frecuencias a tiempo sean un milagro inesperado.
Violencia es que los diputados de Tierra del Fuego decidan a las apuradas, en la última sesión del año aumentarse el sueldo, sin antes decidir ni discutir el presupuesto provincial.
Violencia es dejar que miles de chicos se consuman consumiendo paco.
Mi ciudad se traga gente.
Mi ciudad se tragó el respeto y la dignidad.
Desaparece.
No está.
Mi ciudad confunde. Marea. Te pierde.
Mi ciudad se traga gente.
No distingue en edad. Pero las elige por convicciones, clase social, lucha, dolor.
Mi ciudad tiene en su cementerio tumbas NN... y fuera del cementerio también.
El misterio por su desaparición no es por qué desaparecieron, sino "¿Dónde estáN?".
Dónde está Miguel?
Dónde está Julio?
Dónde está el pibe que pide en la esquina?
Dónde está el viejito ése que se cubría con cartones en la plaza?
Dónde están los desaparecidos?
Se perdió su huella en el calabozo de la comisaría, en el centro clandestino de detención, en la calle, en sus casas, en esta prisión.
La labor de sus manos han sido coartadas por las esposas que los han atado a su destino fatal.
Dónde está Videla?
Dónde está González Conti?
En sus cómodas casas... o quizá dando un paseo por el barrio, disfrutando sus prisiones domiciliarias.
Dónde está Pinochet?
Dónde está Massera?
Dónde está Galtieri?
Muertos. Enterrados. En una tumba. Con Nombre - Flores- Honores.
Vergüenza.
Dónde está Etchecolatz?
En una prisión común.
“Unos 9 mil efectivos de la Policía bonaerense que se incorporaron antes y durante la última dictadura militar continúan en actividad. Así lo confirman los legajos enviados por el Ministerio de Seguridad al juez Federal Arnaldo Corazza en el marco de la causa que investiga la desaparición de Jorge Julio López. Entre los legajos enviados a la Justicia figura el del Superintendente de Investigaciones, Roberto Silva, al frente de la búsqueda del albañil. Los organismos de derechos humanos piden que todos sean investigados”, sostienen diversas fuentes periodísticas. (Agencia Pelota de Trapo, 21/12/06).
A López lo busca quien se lo tragó. Devorar a quien luchó parece ser el menú principal de los genocidas.
La memoria hace regurgitar el dolor, la injusticia, la impunidad.
La lucha, la insitencia, el tezón, causan indigestión a los tránfugas, corruptos y asesinos.
Están más entre nosotros de lo que parece y sin embargo no detiene nuestra marcha.
Quienes más fueron golpeados, más insisten en devolver el golpe de manera pacífica. A quienes más les han gritado, más responden con la voz baja y calma, ellos saben que no tienen que andar gritando sus ideas, porque éstas son válidas en el diálogo cotidiano, en el discurso de todos los días.
Quienes creemos que enloquecen en el camino, en verdad están abriendo las puertas que nuestro desconocimiento no quiere abrir.
La Coordinadora contra la represión policial e institucional, CORREPI, informó que la brutalidad de las fuerzas de seguridad durante la actual presidencia de Néstor Kirchner “se acentuó como en ningún otro gobierno posterior a la dictadura, tanto por la cantidad de asesinados en los barrios, como de procesados y presos por causas políticas”, sostuvieron los integrantes de la organización.
Los asesinados son pibes pobres. Una repetición del molde impuesto por los que concentran riquezas en pocas manos. Hace tres décadas atrás, los mataban por revolucionarios, ahora los convierten en delincuentes y también los aniquilan. Según la doctora Verdú, "la represión policial e institucional se usa como herramienta de control social que se descarga básicamente sobre los jóvenes pobres de los grandes conglomerados urbanos; es decir, los que más razones objetivas tienen de rebelarse por el tipo de vida que llevan". Agregó que "hay una tendencia muy frecuente de presentar estos casos como enfrentamientos en el marco de hechos delictivos reales o inventados, donde los muertos aparecen imputados por delitos que no cometieron".
Criminalización de la pobreza y de la protesta social. Denuncias de gatillo fácil y violencia institucional.
La violencia institucional no es sólo matar de un tiro en la nuca. No es sólo reprimir en calabozos y celdas.
Es dejar morir de hambre, dentro y fuera del encierro. Es detener sin sentido, nomás que por el placer que les debe causar a los represores ver encerrados a los que saben indefensos, olvidados.
Violencia es que el gobierno se regodee del bendito superávit del 9,3% del último mes, mientras las niñas y niños mueren de sarampión y tuberculosis, y son encerrados en institutos de menores sin haber cometido delito al´guno, por "prevención".
Violencia es que del Presupuesto Nacional sólo un 15% se destine a la Salud y un 13% a la Educación, mientras 2247 millones de pesos son destinados a subsidios del gobierno a las empresas de transporte privatizadas, para que luego los trenes descarrilen, los pasajeros sean trasladados como ganado, los asientos tengan sus resortes al aire libre, los guardias de seguridad sean cómplices de lso chorros en cada vagón. Las frecuencias a tiempo sean un milagro inesperado.
Violencia es que los diputados de Tierra del Fuego decidan a las apuradas, en la última sesión del año aumentarse el sueldo, sin antes decidir ni discutir el presupuesto provincial.
Violencia es dejar que miles de chicos se consuman consumiendo paco.
Mi ciudad se traga gente.
Mi ciudad se tragó el respeto y la dignidad.
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