Registro de
resistencia
Jorge
Tiscornia tomó las únicas fotografías que existen desde el
interior del penal de Libertad cuando funcionaba como cárcel para
presos políticos durante la última dictadura uruguaya; éstas se
exponen en el CDF hasta el 10 de octubre, junto con una recreación
en plano, escala 1:1, de una celda y la proyección del almanaque en
el que este fotógrafo registró hechos de su encierro que duró 4646
días.
"Es tu responsabilidad.
Es tu problema", le dijo un amigo que estaba preso como él, pero al
frente de la Comisión de Fotografía en el penal de Libertad (o
EMR1).
Verano de 1985. Era una
mañana cálida y soleada de febrero cuando Jorge Tiscornia volvía a
tener en sus manos una cámara, tras perder su libertad 13 años
atrás. Todavía no había salido de la cana, pero ya habían
liberado a cientos de compañeros. Era de esperar que su turno
llegara pronto, aunque sin fecha pautada. Prácticamente un mes antes
de salir de Libertad, tenía la oportunidad de registrar durante 24
horas cómo se vivía allí, cómo era ese encierro.
