Viví en La Plata. Una ciudad cuadrada y torcida, características habituales de muchos de sus habitantes que pueden combinar ambas características o una por vez. Ahora estoy en Montevideo, una ciudad de la que me vuelvo a enamorar cada día, gracias a su Rambla y su aire de mar. Soy una Santa en Remera, alguien que vuelve sin amor por amor, una y otra vez. En este blog quizá paseen por los pensamientos que trae tanto aire viciado entre tilos, smog, diagonales y río-mar.
lunes, 16 de agosto de 2010
5 Meses
Para qué pensar cosas especiales para escribir y exponerme, cuando este espacio de blog fue creado con una finalidad periodística.
De eso caigo en la cuenta hoy, en estos días, y entonces decido que los posteos que siguen pa'rriba sean las producciones periodísticas que han salido en Factor S, NOteOlvides, UniRadio, Museo de la Memoria.
Cinco meses en Montevideo. Este viaje recién empieza.
miércoles, 12 de mayo de 2010
Despierta
El mejor regalo. Una palabra justa.
Cuando el alma flaquea. Un sonido justo.
Cuando estamos lejos y queremos imantarnos. Te dedico una canción.
Letra de la canción Destellos interpretada por Las Pelotas:
Despierta que está el día
A ver si hoy podemos
Destellos de la mañana
Cubriéndote con el cielo
Nunca lo supiste eso
Nunca lo supiste eso
Si al fin nunca creía
Te miro hoy y puedo
Seremos dueños de algo
La vida es un sentimiento
Nunca más te olvides eso
nunca más te olvides eso
Baja, vuelve serena
Baja, vuelve serena
Despierta que está el día
Verás que hoy podemos
Despierta
Despierta
sábado, 13 de marzo de 2010
Se asoma a su maleta, pensativa...
Se asoma a su maleta pensativa
no sabe si habrá sitio para todo
hubo y hay sitio, nomás.
entra todo lo que quiero: los libros y cds (con la cantidad que ya llevé y dejé en enero!), la ropa colorida, abandonando para siempre los conjuntos negros, los papeles y la emoción de la tesis.
Lo que más cuesta acomodar son los sentimientos.
entran todos, porque son varios suspiros, unas risotadas, muuuchas sonrisas, las charlas profundas y las más nimias (que son las importantes, las de las mateadas, las de pasar el rato).
No me quiero llevar, y me lo prometí ayer, no me quiero llevar las miserias de algunos, las obsesiones de otros. No me quiero llevar el egoísmo y el interés por las vacaciones "de arriba" que piensan que me voy a buscar. No me quiero llevar el desinterés y las llamadas que no recibí.
Me llevo las emociones y los llantos de que me van a extrañar. Me llevo los abrazos fuertes. Me llevo el "¿qué necesitás?" y el "¿qué vas a hacer apenas llegues?", y el "te esperamos!", sincero y honesto.
No me cargo más el "cualquiercosaquenecesitesavisame" porque total... narinas.
Me llevo los dibujos de mi hermano, con su provocación, creatividad, dulzura e inteligencia.
Me llevo la generosidad, ingenuidad, ternura e inocencia de mi hermana, que quiso que fuéramos hermanas desde que la conozco.
Me llevo a mi hermano. Me lo llevo con su carácter, con lo que presumo que vivió y con todos los misterios que guarda. Me llevo sus respuestas honestas, cortitasyalpie, o también extensas y análiticas. Me llevo la música que descubrió y me compartió, y la música y el arte flamenco que compartimos y creamos juntos.
Me llevo a mis hermanas: a Ani y a Barbi. Las más grandes. Las compinches. Las que saben todo. Las que saben más de lo que yo sé de mí misma. Las que me entienden. Las que me impulsan. Las que me frenaron en contadas ocasiones y tardé en escuchar a veces, y me esperaron. Me las llevo porque siempre las quise y porque las quiero cada vez más, y porque nos quiero ver envejecer, crecer, abrazarnos hasta siempre.
Me llevo la alegría de saber que en la orilla me encuentro con la Guada, la tercera hermana. Esa que una vez pensé que cada vez la tendría más lejos, y ahora nos volvemos a rererereencontrar otra vez caleidoscópicamente.
Me llevo el bolillero, que me enseñó a conocerme y a escucharme, que me animó a conocerme y que me mostró otro mundo... Porque nos sumergimos en mundos de sonidos e imágenes. en mundos de sensaciones. en lecturas. en conjugaciones alternas a lo oficial. Me llevo esa noche de tormenta que nos mantuvo cautivos y despiertos, buscando un cd tras otro, buscando bandas de sonido de la vida. Me llevo los temas dedicados, supuestos y adivinados.
Me llevo los tilos y las diagonales. Los soles entre los jacarandá de la diagonal 73 hacia Plaza Moreno. Me llevo el tilo frente a mi casa de la calle 3, que levantaba las baldosas de la vereda, donde me esperaba mi perro Chaucha.
Me llevo esa casa, sin dudas. Me llevo sus habitaciones con piso de madera, el pasillo donde jugábamos y corríamos con G; el baño donde mojé todo por no cerrar la canilla y donde mamá me despegó mis párpados con algodones y agua tibia y me enseñó a ver de otra manera. Me llevo el galpón donde jugaba a que era mi casa de cuando fuera grande y viviera sola, y donde mi papá tenía sus planos y maquetas.
Me llevo a mi mamá. Me llevo toda su compañía, su presencia siempre. Me llevo sus correos con letras de colores, me llevo sus búsquedas para ayudarme en la carrera, me llevo las charlas en la cocina, los mates a la mañana, las películas, los teatros, enseñarme a tener amigos, a compartirlos y a cuidar una amistad. Me llevo sus enojos y sus preocupaciones. Me llevo su comprensión y tolerancia. Me llevo sus canciones para levantarme (arriba Juan), sus canciones para dormirme, sus viajes, me llevo sus cuentos leídos todos los días y noches sin cansarse, sin excusas. Me llevo Cultivemos una huerta, que aprendí de memoria. Me llevo los bailes en el comedor y "llegamos a casa", cuando volvíamos tarde, después de días difíciles y ajetreados.
Tras este paso seguirá su vida,
como le sigue el hilo a la cometa
Me llevo la expectativa de encontrarte en nuestra casa. Me llevo mi alegría y mi esperanza. mis ganas de vivir contigo. Me llevo tu mirada pensativa y tu letra que fue el pasaje. Me llevo los adornos para decorar lo cotidiano, y todas las caricias que no te di en estos 24 años en que no nos conocíamos, pero sabíamos que andábamos por acá o por allá. En nuestros ahoras próximos presentes, escapando al grillerío constante.
dejando atrás el mundo conocido
con gesto inexorable
con mano de firmeza
jueves, 11 de marzo de 2010
Seis cosas imposibles

jueves, 25 de febrero de 2010
este día
| Yusa. Foto: Azul Cordo |
miércoles, 6 de enero de 2010
dale más piola, que llega hasta el sol!

martes, 5 de enero de 2010
si toco tu tierra, habré cruzado mi mar
pudo volar
ahí donde están los sentimientos más hondos
los desconocidos
que anhela.
la mariposa, entonces, prepara su vuelo, que durará más de un día.
ahí, hacia su dulzura, que dejará de (ser) y (estar) distante, para comenzar a ser con mayúsculas y sin orillas.
tras esconderse en las heridas, luego de cuidar su rostro de malas caras y sus oídos de las frases de diseño, la mariposa se irá hacia otro horizonte. para ver. para sentir.
el verbo será, entonces, por fin, sentir.
después de creer, de probar, de equivocarse, de comprar los candados que quería para cerrar lo añejo, lo vetusto, lo vencido; después, aparece el intento, aparecen las ganas y la emoción, la fuerza y la inspiración. aparece la confianza y querer que me descubras, por fin creer una vez más, pero como nunca antes.
con las defensas vencidas y sin ganas de subirlas. dispuesta a dar lo mejor que tengo.
vuelo hacia tu balcón.
dejá la ventana abierta.
