viernes, 28 de septiembre de 2012

Registro de resistencia

Nota publicada en La Diaria (27/09/2012)

Registro de resistencia
Jorge Tiscornia tomó las únicas fotografías que existen desde el interior del penal de Libertad cuando funcionaba como cárcel para presos políticos durante la última dictadura uruguaya; éstas se exponen en el CDF hasta el 10 de octubre, junto con una recreación en plano, escala 1:1, de una celda y la proyección del almanaque en el que este fotógrafo registró hechos de su encierro que duró 4646 días.

Por Azul Cordo


"Es tu responsabilidad. Es tu problema", le dijo un amigo que estaba preso como él, pero al frente de la Comisión de Fotografía en el penal de Libertad (o EMR1).
Verano de 1985. Era una mañana cálida y soleada de febrero cuando Jorge Tiscornia volvía a tener en sus manos una cámara, tras perder su libertad 13 años atrás. Todavía no había salido de la cana, pero ya habían liberado a cientos de compañeros. Era de esperar que su turno llegara pronto, aunque sin fecha pautada. Prácticamente un mes antes de salir de Libertad, tenía la oportunidad de registrar durante 24 horas cómo se vivía allí, cómo era ese encierro.

martes, 7 de agosto de 2012

El Muro de la Bertol

Orgullosa de esta producción y sobre todo de quienes la hicieron, volviendo a contar historias. Y vamos x más!! El Muro de la Bertol. Primera revista que publicamos en diciembre de 2011 con producciones de quienes participaron en Taller El Muro. Invitamos a leerla, descargarla, compartirla. 
Para más información sobre Taller El Muro (Redacción periodística, crónicas, relatos, reportajes, lecturas), escribir a: tallerelmuro@gmail.com 



lunes, 16 de julio de 2012

Sequía


Daniel saludó, afable como siempre. Pero su voz estaba peor que la semana pasada. Tosió un poco.
-Empeoró la carraspera.
-Sí -afirmó en un susurro incómodo y áspero.
-¿Tomaste algo caliente? ¿Un mate, un café?
-Qué voy a tomar, si en el refugio no hay agua.
Pausa. No hay agua... ¿No hay agua para nada? ¿Ni para bañarse ni para tomar ni...? En varios refugios hay un calefón de 30 litros para sesenta personas, que muchas veces no anda o se rompe o...
Puntos suspensivos. Lleno de puntos suspensivos.
-¿No hay agua?
-Desde hace una semana.

Llamo al PASC. No atienden.
Pruebo media hora después.
Atienden. Hablo. Interrumpen. Me derivan a otro sector. No atienden. Reboto. Te paso al otro interno. Suena. Te paso al otro interno. Atienden. Llamo para decirles que, según me contaron algunas personas del refugio -donde asiste Daniel, y ni se me ocurre nombrarlo, tanto como él no quiere hacer la denuncia porque puede pasar a una lista de personas sin techo que no pasan de Puerta de Entrada- no tienen agua desde hace una semana, por lo menos.
-Ahá, claro -del otro lado de la línea-. Pasa que de eso se ocupa cada ONG que gestiona cada refugio.
Dicen que toman nota. Corto.

sábado, 14 de julio de 2012

UTAA: 50 años de acción y solidaridad


Exposiciones en el MUME

UTAA: 50 años de acción y solidaridad*

El fotógrafo y comunicador Moisés Quintanilla está reconstruyendo la historia del sindicato UTAA a partir de fotografías y expone un adelanto de esta investigación en el MUME hasta fines de julio. Pasado y presente se cruzan en las historias de los cañeros y las cañeras, que marcharon junto a Raúl Sendic y hoy lo llevan como bandera.

Por Azul Cordo

Romana Boneto. Presidenta de Asociación de Mujeres de UTAA


Raúl Sendic junto a Marcelino Dutra en un campamento. Niños y niñas que corretean descalzos en torno a una olla popular. La Tigra en la entrada de su rancho de paja y chapa. Cañeros de Bella Unión en la redacción de Época. Estudiantes de Bellas Artes el 1º de mayo del ’68 quemando una rata frente a la Embajada de Estados Unidos. Imágenes rescatadas entre Montevideo y Bella Unión por Moisés Quintanilla para reconstruir la historia de UTAA (Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas), el sindicato de cañeros que 50 años después de su creación sigue luchando por trabajar la tierra de manera digna y sin explotación patronal ni del mercado, para que la tierra sea de quienes la trabajan.
Salvadoreño exiliado en Uruguay, donde vive desde hace 20 años, Moisés es fotógrafo y comunicador y trabaja de manera independiente para distintos medios. Siguiendo el Movimiento por la Tierra, para dar cobertura periodística, de su renovación por el reclamo de tierras, pedidos de expropiación, reclamos ante el Instituto de Colonización por el peludo Ney Thedy, Quintanilla fue conociendo más y más la historia de UTAA y las vidas de quienes constituyeron y sostienen hoy este sindicato.
“La historia de UTAA es muy particular y logra entrar en la trama del Uruguay entero”, señala Moisés emocionado tras la inauguración de la exposición en el MUME “UTAA. 50 años de acción y solidaridad”, el pasado 9 de junio. Siguiendo sus reivindicaciones, y con un aniversario tan importante como es medio siglo de existencia, este joven se planteó “reconstruir la historia de UTAA a partir de fotos”. “Esta muestra es el inicio para que la historia se reconstruya”, afirma, dado que espera que entre los visitantes, el boca a boca y la difusión, se acerquen más personas vinculadas a lo que fue (y es) UTAA y brinden material gráfico, fotográfico y documental para poder hacer una trama colectiva de este movimiento de trabajadores cañeros.

jueves, 28 de junio de 2012

Visita a la ex ESMA



Nacer en las sombras, en la humedad, en la mugre. En una pequeña habitación enmohecida por el encierro; nacer entre cuatro paredes verde agua, con mamá engrillada pujando sobre las frías baldosas. El eco de los gritos y mi llanto de salir al mundo rebotan en el pasillo del segundo piso del edificio. En esta madrugada, alguno de los 200 oficiales que duermen en el sector consigue dormir.
Cinco mil personas han deambulado por este edificio. La mayoría está desaparecida. Poco más de 200 sobrevivientes y cientos de niños apropiados que aún no recuperaron su identidad. Cientos de militantes, obreros, estudiantes, profesionales, vecinos, realizaron trabajo esclavo en el ala derecha, en el Pañol y en la Pecera, trabajando en la imprenta, en el laboratorio fotográfico, en la enfermería, en electricidad. Engrillados y hacinados en el ala izquierda, también en penumbras, con los vidrios de las ventanas pintados de negro y cubiertos por cortinas, durmiendo en celdas de dos por dos metros, apilados en camas cucheta.
Sus madres afuera, en la plaza, reclaman su aparición con vida. Han creado un símbolo, sin proponerselo: un pañal de tela blanca -que sus hijos usaron de bebés- ahora es un pañuelo que envuelve sus cabezas, un pañuelo con el nombre de sus hijos bordado. Corría el mes de abril de 1977.

***
Esas niñas y niños crecieron: algunos conociendo su identidad, sabiendo quienes son su padre y su madre; otros apropiados por represores, por desaparecedores.
Promediando los 20 años de edad, estos HIJOS decidieron hacer justicia por sus padres, mientras el Estado sostenía dos leyes de impunidad que impedía juzgar y condenar a responsables de violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura militar argentina.
“Si no hay justicia, hay escrache” fue su lema y con él movilizaron acciones para marcar en el espacio público los hogares donde viven los perpetradores. Corría el año 1995 y los hijos se movilizaban como sus padres y madres; actualizaban las demandas por un mundo ejor, más justo, más solidario, más social y socialista.

Una mancha roja en el frente del edificio. Una bomba de color rojo se estampa marcando que allí vive un genocida.

La policía a veces reprime más, otras menos, otras nada. Pero siempre pone mallas. Porque el escrache es público. Porque los HIJOS buscan justicia desde la visibilidad, no trabajan en la noche y en la niebla, desde lo clandestino, como los milicos y policías.

8 de junio de 2012

martes, 6 de septiembre de 2011

viernes, 2 de septiembre de 2011

Ideas para difundir web Red latinoamericana de Sitios de Conciencia

clikeando aquí: Mis ideas en audio

Para difundir nuestro portal de sitios http://memoriaabierta.org.ar creo que es clave darle un lugar visible y un acceso claro en nuestras páginas webs o blogs de cada institución.

A su vez, difundir los distintos contenidos que tiene el sitio a través de las redes sociales, más allá de difundir algún contenido nuevo cuando se genera. O sea, hacer recordatorios a nuestros "seguidores", de las distintas secciones, como Trabajo regional, o la agenda. Un mensaje claro como "Consultá La agenda de los sitios de memoria de América Latina en... (link)".

Como soy partidaria del periodismo gráfico y las personas seguimos leyendo diarios, creo esencial buscar difusión en diarios, periódicos, seminarios, así como en medios digitales, ooobviamente, y reproducir contenidos entre nuestras páginas webs.

Así también, cada responsable de comunicación y prensa de cada sitio debería encargarse de difundir contenidos en los medios que participe (programas de radio, televisión, medios alternativos).

Algo importante para fomentar la difusión del sitio es hacer invitar más al público que visita el sitio ("Mirá las publicaciones..." o las investigaciones o etc. de esta página) y generar producciones más accesibles para descargar y compartir, como el espacio radial de El Salvador: Tejiendo Memoria.

Nos encontramos con ciudadanos y ciudadanas reacios muchas veces a nuestros sitios o a las temáticas que abarcamos... es clave invitarlos, sin infoxicación, pero destacando por qué pensamos que es importante que conozcan y sean parte de nuestras instituciones